La tecnología nos ha alcanzado y llegó para quedarse: en nuestras actividades personales, profesionales, en las laborales. Este avance ha venido a impactar de manera radical la forma en la que vivimos, sobretodo en las últimas décadas y, en consecuencia, áreas como la educación y la industria han tenido que responder ante él.

Las grandes compañías alrededor del mundo han optado por hacer de este avance tecnológico un aliado, volviendo sus procesos mucho más eficientes y, a ellas, mucho más competitivas.

Ejemplo de ello es la optimización de los recursos con las nuevas cadenas de suministro 4.0, las cuales van desde el diseño de productos hasta la distribución de los mismos. En ellas, intervienen diferentes participantes desde fabricantes y proveedores hasta los consumidores mismos, entre los que se requiere un alto nivel de coordinación.

Según un estudio de Deloitte Consulting México, el 60% de las empresas mexicanas ha implementado elementos tecnológicos en su cadena de suministro: internet de las cosas, robótica, inteligencia artificial, impresión 3D; entendiendo que de ésta depende la satisfacción de sus clientes. Sin embargo, en su mayoría aseguran tener oportunidades de mejora.

Al mismo tiempo la volatilidad financiera, demanda e inseguridad son los 3 principales retos a los que se enfrenta la cadena de suministros en nuestro país, asegura este mismo estudio.

De acuerdo al World Economic Forum, el desarrollo de la Cadena de Suministros 4.0 en América Latina y el Caribe se encuentra aún en etapa muy temprana debido a 4 factores:

– Desafíos del contexto regional como la disponibilidad limitada de tecnología avanzada y brecha en capacidades;
– Pymes carecen de recursos financieros y humanos para innovar;
– Limitaciones en los facilitadores de la cadena de suministros, como la adopción desigual de tecnología por parte de los proveedores;
– Coordinación limitada de programas y planes gubernamentales

Entre las iniciativas propuestas para acelerar el desarrollo de esta Cadena en la región es el monitoreo de startups e identificación de nuevas tecnologías y aplicaciones; la adopción de tecnologías, por parte de las empresas, que se adapten a las condiciones de infraestructura de los lugares en los que operan; y la capacitación de la fuerza laboral ante la implementación de esta Cadena de Suministros 4.0

Por su parte, Lyreco, una compañía trasnacional de origen francés dedicada a proveer de soluciones y servicios a empresas, asegura que la incorporación de nuevas tecnologías en las cadenas de suministro renovará los puestos de trabajo y la manera de trabajar.

El primer reto será atraer al talento correcto, con habilidades de pensamiento creativo y analítico y ya no solo enfocadas en lo operativo. Esto logrará un valor añadido en las personas y en los empleos.

La personalización en la respuesta de los servicios que ofrecen las empresas y la creación de entornos virtuales para la toma de decisiones en tiempo real que ayuden a anticipar la resolución de problemas, serán otros de los beneficios de la implementación de estas nuevas tecnologías.

Desarrollar las competencias necesarias para este y otros retos que trae consigo la Industria 4.0, es fundamental para la transformación de las empresas y los negocios.

Es momento de preguntarnos: ¿realmente contamos con las competencias humanas necesarias para enfrentar este cambio?

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