Ante la necesidad de una solución o una idea que aún no existe, el primer impulso de muchos es sentarse a esperar a que llegue alguien a inventarlo. ¿Pero qué pasa si ese inventor es el mismo que está sentado aguardando? ¿Qué tal si eres tú?

Walt Disney dijo, “todos tus sueños pueden volverse realidad, si tienes el valor de perseguirlos”. Con esas palabras indicaba el primer paso, reconocer dentro de ti mismo esa fuerza, esa energía que te impulsa a materializar una idea.

Es un impulso natural que te motiva a transformar pensamientos en acciones completas, en prototipos funcionales capaces de revolucionar industrias y reconfigurar realidades.

¿Necesitas una máquina que cocine por ti? Créala. ¿Un sistema que distribuya agua potable a una comunidad? Diséñalo. ¿Un vehículo que se convierta en salón de clases? ¡Constrúyelo!

En el mundo las necesidades abundan pero también las soluciones: las propuestas están ahí, en tu cabeza, sólo es cuestión de desenredarlas, moldearlas y convertirlas en algo tangible. Levantarte de tu asiento, dejar de esperar y tomar acción. Ir más allá de lo subjetivo, apoyándote en estudio, trabajo, investigación y tecnología.

 

Para poder despertar completamente a tu creador interno debes recordar tres cosas:

 

1.- No estás solo. Hay realizadores de ideas en todos lados que son solucionadores de problemas natos, seres capaces con mentes disruptivas que le están dando forma al mundo que viviremos mañana. Tú tienes la opción de unirte a ellos y traer a la mesa tus propias vías de transformación.

2.- Todo es posible. El “no” puede ser el impulsor más grande para llegar a un “sí”. Muchos se detienen antes de comenzar a trabajar cuando alguien les dice “eso es imposible” o “estás loco”. Pero al rechazar lo negativo abres todas las puertas a lo positivo. Olvida las dudas de otros y libera la confianza y empuje que caracterizan a los más grandes creadores de la historia.

3.- Es más fácil de lo que crees. Si te dijéramos que existen lugares, instructores y guías dedicados a ayudarte a tomar esa idea y desarrollarla hasta convertirla en una realidad, tal vez no lo creerías, pero es real. Y además, ¡puedes lograrlo en muy poco tiempo! El conocimiento y las herramientas para desarrollar nuevos proyectos están a tu alcance.

Enfocando tus esfuerzos en los campos adecuados, con una metodología pensada para mentes innovadoras, puedes desarrollar proyectos de alto impacto a una gran velocidad y de la misma forma dejar salir tu talento emprendedor.

Probablemente a otras personas les cueste comprender cómo es que vas a lograr tus ambiciosas metas tan rápida y eficazmente, sin embargo, no se trata de que otros lo crean, se trata de que tú estés convencido de tus propias capacidades. Lánzate a descubrir hasta dónde puedes llegar si te lo propones.

Tú puedes convertirte en un diseñador de soluciones y con ello comprender que puedes hacer la diferencia, crear alternativas para problemas que influyen a nivel global, cambiando para bien tu mundo y el de todos.

Construye lo que imaginas y en menos de lo que piensas abrirás los ojos para encontrarte en tu propia startup, listo para realizar al cien por ciento aquello que comenzó como solo un sueño.

Contáctanos para saber más.

 

Photo by G. CrescoliClem Onojeghuo on Unsplash

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