Mariana F. Maldonado

Periodista especializada en innovación.
Nov 11, 2021

Cuatro claves para desarrollar inteligencia emocional en los negocios

Mariana F. Maldonado

Periodista especializada en innovación.
Nov 11, 2021

Mariana F. Maldonado

Periodista especializada en innovación.

El mundo de los negocios es tan solo otra parte de nuestras vidas que nos toca aprender a gestionar. En este mundo se trata con otras personas y, en consecuencia, está lleno de emociones qué gestionar. Y en este sentido, aprender a desarrollar inteligencia emocional es clave. 

¿Y qué es la inteligencia emocional

La inteligencia emocional es la capacidad de gestionar, identificar, expresar de manera adecuada las emociones y empatizar con otros. 

David Goleman, un psicólogo que adquirió fama mundial a partir de la publicación del libro “Inteligencia Emocional: Por qué es más importante que el cociente intelectual”, le dio forma a este concepto en la década de los noventa y asegura que esta comprende: 

“…la capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y, por último —pero no. por ello, menos importante—, la capacidad de empatizar y confiar en los demás”. 

La tesis de Goleman es que la inteligencia emocional puede resultar tan decisiva, y en ocasiones, incluso más, que el cociente intelectual. 

Un estudio de TalentSmart probó que la inteligencia emocional es la variable que más puede predecir el desempeño, lo que explica un 58% en todo tipo de trabajos. Este análisis comparó esta habilidad social con 33 habilidades más. Es decir, que la inteligencia emocional afecta casi todo lo que haces y dices todos los días, según narra un texto del Foro Económico Mundial al respecto. 

 

La importancia de desarrollar inteligencia emocional en el liderazgo 

 

Por ello, desarrollar inteligencia emocional es importante en el mundo de los negocios, y concretamente, en el liderazgo. Esto debido a que a un líder le corresponde manejar las emociones positivas y, de alguna manera, deshacerse de aquellas emociones negativas que surjan en el ambiente, según explica el mismo Goleman. 

Un buen líder debe ser capaz de transmitir emociones positivas a aquellos que lidera, y esto lo puede realizar cuando este genera resonancia y se convierte en un reservorio de emociones positivas. Pero para lograrlo, primero tiene que ser capaz de identificar, manejar y saber qué hacer con sus propias emociones. De lo contrario, la situación se puede tornar difícil. 

 Una investigación de la Universidad de Pensilvania, la cual analizó a 35 directores médicos de grandes hospitales, encontró que la variable que salvaba a los directores de sufrir burnout era qué tanta inteligencia emocional tenían. 

Entre más inteligencia emocional mostraban, menos riesgo tenían de padecer eso que se ha llamado el “síndrome del quemado”, el cual consiste en este síndrome que consiste en un estado de exhaustividad física, emocional y mental resultado del involucramiento a largo plazo en situaciones emocionalmente demandantes, según define este síndrome la Organización Internacional del Trabajo (OIT). 

De aquí la importancia de desarrollar inteligencia emocional, en los negocios, pero también en la vida misma. 

 

Reconoce tus emociones y ponles nombre 

 

“¿Qué emociones estás sintiendo ahora mismo? ¿Puedes nombrarlas? Cuando te encuentras en una situación estresante, ¿qué emociones surgen típicamente? ¿Cómo te gustaría responder en estas situaciones? ¿Puedes detenerte para hacer una pausa y reconsiderar tu respuesta?”, todas estas preguntas son importantes a la hora de emprender el camino retador de reconocer las propias emociones y nombrarlas, explica un texto de la división de educación continua de la Universidad de Harvard. 

En la medida en la que reconozcas que estás sintiendo cosas y, después de ello, qué es lo que estás sintiendo, podrás abrirle la puerta a las emociones y empezar a darte cuenta de que estas no te van a devorar, sino que simplemente llegan, te dan un mensaje y se van. 

 

Para desarrollar inteligencia emocional, rodéate de gente con la que no estés de acuerdo 

 

Una de las recomendaciones para desarrollar inteligencia emocional es la de rodearte de gente que piense distinto a ti. De lo contrario, estarás escuchando las mismas conversaciones, no estarás creciendo y no estarás aprendiendo a abrirte a otras perspectivas, explica Sara Canaday, especialista en liderazgo, a CNN. 

Pregunta, dialoga, conversa con ellos. Eso te ayudará a conocer otros mundos y a entender que las personas son distintas y que no piensan ni sienten igual que tú. 

 

Pon atención a los otros 

 

“Prestar la debida atención a los demás equivale al éxito profesional”, explica Tomas Chamorro-Premuzic, Chief Innovation Officer en ManpowerGroup y profesor en la Columbia University en un texto de la Harvard Business Review. 

Se trata de desarrollar un enfoque centrado en los demás, apreciando y reconociendo sus fortalezas, debilidades y creencias. Eso te ayudará a inspirarte a encontrar oportunidades para colaborar, trabajar en equipo y crear redes de colaboración, explica el especialista. 

 

Controla tus enojos 

 

Si eres una persona que se enoja fácilmente y que lo deja ver de manera clara a los demás, es importante que reflexiones. Identifica qué situaciones tienden a desencadenar tus sentimientos de ira y de frustración. Una vez identificadas, será más fácil evitar reaccionar de manera exagerada. 

“Si te despiertas con un montón de correos electrónicos molestos, no respondas de inmediato, sino date tiempo para calmarte. Si alguien hace un comentario irritante en una reunión, mantén la calma. Puedes evitar situaciones estresantes e inhibir tus reacciones volátiles detectando tus desencadenantes”, explica Chamorro-Premuzic. 

Si quieres saber más sobre inteligencia emocional, da clic aquí. 

 

¡Regístrate y recibe contenido exclusivo para hacer crecer tu organización!