Emprendedores mexicanos: Tres historias inspiradoras de empresas tecnológicas nacidas en México

En México, menos del 10% de aquellos que emprenden lo hacen en el sector tecnológico, de acuerdo con cifras de Everis México. Son pocos los emprendedores mexicanos que se embarcan en esta aventura, pero quien lo hace y logra persistir en el camino, tiene el potencial de hacer grandes cambios.

Los emprendimientos tecnológicos en México suelen enfrentarse al reto de abrirse camino. Nadie antes ha hecho algo similar y arrancar suele ser un camino difícil.

Pero si logran arrancar, estos emprendimientos tienen el potencial de cambiar el entorno.

Te presentamos tres historias inspiradoras de emprendedores mexicanos. Las tres empresas se encuentran en distintas etapas de consolidación, sin embargo, han recibido premios y hoy se encuentran mejorando el panorama de México a través de sus startups.

 

Hola Code, una esperanza para los paisanos que vuelven a México

 

Los migrantes que vuelven a México se suelen enfrentar a un destino incierto. Tanto tiempo fuera les hace la vuelta difícil, mucho más cuando sus familias se quedan lejos.

En muchas ocasiones, ingresar al mercado laboral mexicano se vuelve una tarea muy ardua. Tan solo en marzo pasado, en medio de la pandemia, hubo un incremento del 7% en las repatriaciones de connacionales, según la Secretaría de Gobernación. 

Cerca de 20 mil paisanos volvieron a nuestro país, muchos sin tener ya ni familia ni medios para subsistir en el territorio mexicano.

Ante este escenario nada alentador, nació Hola Code, una startup creada por Marcela Torres, una joven que unió la falta de profesionales en programación que aqueja a la industria con la situación crítica de los migrantes.

En cinco meses, la capacitación diseñada por Hola Code hace que los migrantes pasen de saber nada de programación a ser candidatos empleables por empresas reconocidas.

Aunado a la capacitación, los estudiantes tienen acceso a las tres comidas y a una manutención mensual. En cuanto son contratados, se activa un proceso de repago a través del cual es posible emplear a más personas.

Gracias a este emprendimiento, Marcela se hizo acreedora al reconocimiento de Innovadores menores de 35 otorgado por la MIT Technology Review, del Instituto Tecnológico de Massachusetts.

 

ILOW, menos cobre y menos contaminación

 

El cobre es uno de los metales pesados que más contaminan al planeta. Y el mayor riesgo de estos metales pesados, es el de acumularse en el medio ambiente. Los peces pueden comer cobre y enfermarnos; el cobre puede estar presente en la tierra cultivable y destruir su productividad volviéndolo un suelo inerte.

Según cifras del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) citadas por la Academia de Ciencias de Morelos, en México se generan alrededor de 29,000 toneladas de basura electrónica mensualmente. De esa enorme cantidad, solo el 14% es reciclado.

Ante este problema, Salucita Román y José Antonio Villanueva, dos ingenieros bioquímicos egresados del Instituto Tecnológico Superior de Acayucan, en Veracruz, desarrollaron un polímero de materiales reciclados el cual es capaz de conducir electricidad. ¿El objetivo? Sustituir el cobre por este material.

A partir del nacimiento de este nuevo polímero capaz de transmitir electricidad como lo hacen comúnmente los metales, surgió ILOW, una startup que desde su nacimiento, ha ganado varios premios como el Santander a la innovación empresarial.

En estos momentos, la startup se encuentra concentrando esfuerzos para lograr la comercialización del polímero a nivel industrial. De esta manera, cada vez estaremos más cerca de sustituir los miles de millones de circuitos, cables, recubrimientos, y demás objetos utilizados en los aparatos eléctricos.

Salucita Román y José Antonio Villanueva son egresados del programa ThinkCamp de iLab y su historia ha sido retomada por medios como Entrepreneur, Excélsior, El Financiero y Conacyt.

 

Konfío: Más dinero, más crecimiento

 

Konfío soluciona uno de los grandes problemas de las empresas en México: la falta de financiamiento.

Esta startup nació varios años antes que las dos primeras, en 2013, y hoy es una de las fintech más conocidas en el país.

David Arana, un matemático mexicano que llevaba viviendo varios años en Nueva York y al que le tocó vivir la crisis de 2009 trabajando en un banco, se dio cuenta que el avance tecnológico podía transformar vidas.

Así que renunció a la vida en el extranjero y se regresó a México a ver qué podía hacer en su tierra.

El resultado fue Konfío, una startup que pasó de financiarse a sí misma y dar a su primer cliente un primer crédito de 10 mil pesos a recibir a fines del año pasado 100 millones de financiamiento por parte del banco Goldman Sachs.

Los emprendedores mexicanos pueden fundar grandes empresas. Estas son solo tres ejemplos de que sí se puede.

¿Estás listo para emprender?

Si quieres unirte a nuestra comunidad de emprendedores y recibir información relevante sobre este y otros temas, solo tienes que registrarte:


Pin It on Pinterest