La huella que dejan los maestros, un legado que impulsa el cambio 

Ellos son modelos a seguir que nos ayudan a sacar nuestro mejor potencial y a convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos. Por eso, en iLab reconoceremos su labor a través de un programa orientado a reconocer sus logros.

Mariana F. Maldonado

Periodista especializada en innovación.
Abr 26, 2023

Deténte un poco y haz memoria… ¿recuerdas a un profesor que te haya cambiado la vida? 

Ya sea en los primeros años de formación o cuando estabas en estudios superiores. Los profesores nos acompañan a lo largo de distintas etapas de nuestras vidas, enseñándonos valiosas lecciones que tiempo después germinan, haciéndonos personas íntegras y llenas de aprendizaje compartido. 

Y es que después de la familia inmediata, los maestros tienen el mayor impacto en la vida de las personas a medida que crecen. No solo lo demuestran estudios como el realizado hace unos años por la Fundación ING, una organización que otorga subvenciones y se dedica a mejorar los vínculos entre las personas y sus comunidades, el cual demostró que los profesores se encuentran en el segundo lugar de personas que nos influencian a lo largo de las distintas etapas de crecimiento.

Sino que también las transformaciones a lo largo de nuestra existencia dan testimonio del profundo impacto que estos modelos a seguir generan en nuestra formación, pero no solo eso, sino que ellos también tienen el poder de impactar, a través de sus enseñanzas, en la propia comunidad en la que se desenvuelven.

Para dar testimonio de ello, historias inspiradoras de maestros alrededor del mundo, por fortuna, hay muchas. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su blog recoge historias de los finalistas del Global Teacher Prize, el premio anual internacional entregado por la Fundación Varkey, y el cual es considerado como el “Nobel de la educación”.

Si quieres conocer historias de innovación educativa, da clic aquí.

Una de estas historias es la de Gisela Gómez, una profesora de una escuela secundaria pública con modalidad técnico profesional, de la que se egresa con el título de técnico en la industria de los alimentos, situada en Córdoba, Argentina.

Gisela, cada año, junto con sus estudiantes, define un proyecto científico que resuelva problemáticas reales vinculadas a la alimentación de los estudiantes. Con esto, la profesora busca que se aborden tanto conocimientos técnicos como que se adquieran habilidades blandas, a través de la creatividad.

Esto permite que el resultado sea un producto tecnológico innovador o un proceso productivo que le dé respuesta a la problemática elegida ese año, la cual impacta directamente en la comunidad.

En este proyecto, los estudiantes desarrollan la capacidad de resolución de problemas, la persistencia, tolerancia, el esfuerzo y la colaboración en equipo.

Por esta y otras historias, es fácil entender por qué el estudio de la Fundación ING encontró que 88% de las personas ha tenido un maestro que generó un “impacto positivo significativo” en su vida y 98% cree que un profesor puede cambiar el rumbo en la vida de un alumno.

Así que seguramente, a pesar de que hayan pasado los años, en tu memoria se encuentra algún profesor que te impulsó a realizar un impacto positivo en tu vida y en tu futuro, y al cual hoy recuerdas con admiración y cariño.

“Los maestros efectivos pueden tener una influencia significativa en la vida de sus estudiantes, pero sus esfuerzos generalmente se subestiman”, sostuvo al respecto Rhonda Mims, presidenta de la Fundación ING y vicepresidenta sénior de la Oficina de Responsabilidad Corporativa y Multiculturalidad de dicha organización.

Otra historia inspiradora es la de Wemerson da Silva Nogueira, un profesor que vive en Nova Brasil, una comunidad donde hay altas tasas de violencia y en la que estudiar no es una prioridad.

En este contexto, el joven maestro diseñó un proyecto llamado “Jóvenes científicos diseñando un nuevo futuro”, el cual impulsa proyectos innovadores que puedan ayudar a su comunidad.

Uno de sus proyectos consistió en construir un filtro de agua limpia para la comunidad, y a la par de que los estudiantes estudiaban la tabla periódica mediante muestreos de lodo y aguas contaminadas que recogían del Río Doce, un río en el que desaguan varios drenajes y desemboca en el Océano Atlántico.

¿Te gustaría agradecerle a alguno de tus profesores cuánto ha hecho por ti? No eres el único. Este estudio de ING encontró que 87% desearía haberles dicho a sus mejores maestros cuánto apreciaban sus esfuerzos y 94% aceptó que se debería hacer más para reconocer a los buenos maestros, ya que estos –sostiene este análisis– reciben menos gratitud que los trabajadores sociales, las enfermeras, el clero o los médicos.

Esta investigación fue realizada en Estados Unidos, pero la situación podría ser muy similar en México. De acuerdo con un estudio realizado en nuestro país y titulado “La influencia docente y el rendimiento académico en estudiantes de una Universidad Pública Mexicana”, la influencia docente es muy fuerte e incluso puede ser un factor que incide directamente en el rendimiento académico de los estudiantes, haciéndolos quedarse o abandonar los estudios.

Por supuesto, no solo conocimientos académicos se aprende de los profesores. Ellos son modelos a seguir que nos ayudan a sacar nuestro mejor potencial y a convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos, porque son personas que nosotros admiramos, por lo que aspiramos a seguir su ejemplo. Los profesores, al seguir a sus estudiantes a través de todas las etapas significativas de la vida, durante seis u ocho horas al día, se convierten en las personas que más influyen en los estudiantes, después de los padres. 

Las historias inspiradoras sirven para entender que los profesores son capaces de transformar la vida de sus alumnos, creando proyectos de impacto que mejoren a la sociedad y que motiven a los estudiantes a construir un mejor futuro.

En iLab, sabemos que en México y en Latinoamérica, historias como estas hay muchas, por eso estamos trabajando para compartir nuestros conocimientos, metodología y herramientas, para ayudar a que los profesores puedan echar a andar proyectos de impacto que contribuyan a la formación de sus estudiantes a la vez que mejoran la vida de las comunidades en las que se encuentran. 

Por ello, hemos creado “Inspiración y legado: Maestros que dejan huella”, un programa orientado a esos profesores que buscan contagiar su energía y su ambición para crear un mejor futuro y que tiene el objetivo de compartir recursos de innovación e impacto social a los profesores para que estos puedan impulsar a sus alumnos a aplicar conocimientos compartidos, y así puedan convertirse en verdaderos solucionadores de los problemas que aquejan a la sociedad en la que vivimos, involucrando a su comunidad y mejorando su calidad de vida. 

Adicionalmente, queremos que los profesores se sientan reconocidos a través de un incentivo económico en efectivo de 50,000 pesos, como apoyo a su trayectoria profesional. 

 

 

Los proyectos ingresados al programa se evaluarán por un comité creado especialmente para ello, el cual seleccionará a tres ganadores. De manera posterior, se publicarán los resultados y se procederá a la premiación virtual, la cual se llevará a cabo en enero de 2024.

Si estás listo para contagiar tu pasión y convertirte en uno de los tantos profesores que están impulsando el cambio a nivel mundial, regístrate aquí.

 

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