Mariana F. Maldonado

Periodista especializada en innovación.
Nov 2, 2021

Naming de marca: Tres errores a evitar a la hora de ponerle nombre a una compañía

naming de marca

Mariana F. Maldonado

Periodista especializada en innovación.
Nov 2, 2021

Mariana F. Maldonado

Periodista especializada en innovación.

El naming de marca –nombramiento– de una empresa nueva es uno de los mayores retos a los que un emprendedor puede enfrentarse, ya que esto tendrá consecuencias, ya sea positivas o negativas. 

Y esto incluso puede tener impacto en el éxito de la compañía. 

 

“Escoger un nombre incorrecto puede ser peor que no conectarse con los clientes, ya que puede resultar en obstáculos comerciales y legales insuperables. Por el contrario, un nombre claro y poderoso puede ser extremadamente útil en tus esfuerzos de marketing y marca”, explica Richard Harroch, un experto en administración y gestión empresarial y jefe de M&A en VantagePoint Capital, en un texto para Forbes.  

 

De esta manera, el naming de marca es algo en lo que no hay oportunidad de fallar. 

¿Por dónde empezar? Primero, evitando ciertos errores comunes que pueden obstaculizar que los emprendedores logren el éxito que desean. Aquí te los contamos. 

 

Que sea difícil de pronunciar o que sea muy largo 

 

Cuando tengas alguna propuesta de nombre, léelo en voz alta para ver cómo se escucha. 

La idea es que el nombre de tu empresa lo escojas con base en algún beneficio que tu producto o servicio ofrezca. Esto para que puedas darle una idea al consumidor de lo que estás vendiendo. No trates de que sea muy general, porque es un hecho que no podrás abarcarlo todo, recomienda un texto de Entrepreneur.

¿Quieres hacer un naming de marca con iniciales? La recomendación es que las evites. 

“Sí, IBM y 3M son iniciales, pero estas son corporaciones multimillonarias que han existido durante décadas. Puedes hacer lo mismo cuando hayas aportado miles de millones de dólares durante cien años. Hasta entonces, confía en un nombre que sea interesante”, sostiene al respecto el mismo documento.

Haz una lista de todas las posibilidades. Léelas en voz alta. Pregúntale a tus conocidos a qué les suena el nombre. Revisa cuál es el nombre de tu competencia y piensa en algún otro que sea original y pueda mejorar lo que ya existe. Y que sobre todo, se relacione con alguna característica o beneficio que ofrezca tu empresa.

 

No fijarse si el nombre ya está escogido 

 

Este es uno de los grandes errores que los emprendedores cometen a la hora de elegir nombre. 

Cuando se le pone nombre a una marca, es necesario registrarla ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, pero antes de eso, necesitas revisar que tu nombre sea registrable. 

Esto se puede lograr a través de un sistema gratuito que tiene la institución, el cual te permite corroborar que hasta entonces no se haya presentado ni registrado una marca del mismo giro o con características similares a la tuya. Aquí te damos más información de cómo registrar una marca ante el IMPI. 

Así que, ¡no le pongas nombre antes de revisar que este esté disponible! 

Como parte de esta revisión también está que te asegures que el dominio con el nombre de tu marca está disponible en internet. Para hacerlo necesitas un buscador de dominios, por ejemplo, como el de GoDaddy. 

 

No pensar global 

 

Incluso si vender en el extranjero no es una preocupación inmediata, pensar ahora en ello puede ayudarte a evitar que en el futuro, cuando sea una necesidad, tengas que invertir tiempo, esfuerzo y recursos en cambiarle el nombre a uno que se entienda más allá del mercado local. 

“De lo contrario, corres el riesgo de enterarte demasiado tarde de que el nombre que elegiste no es apropiado para los mercados en los que podrías expandirte internacionalmente”, explica Nataly Kelly, autora del libro “Found in Translation”, en un blog de la Harvard Business Review. 

De esta manera, pensar en global a la hora de ponerle nombre a la empresa es sumamente importante, ya que no solo te evita trabajo innecesario en un futuro, sino que te abre la mente desde ahora para explorar nuevos mercados. 

¿Cuáles podrían ser los mercados a los que tu producto o servicio podría llegar?, ¿el nombre que estás pensando se escucha bien en otros idiomas?, ¿qué significa el nombre?, ¿tiene algún otro significado en otros idiomas? Plantéate todas estas preguntas antes de dar cualquier paso, porque en muchos casos una palabra puede significar incluso palabras altisonantes o con doble sentido en otra lengua.