Ser emprendedor es más que convertirse en empresario y dirigir tu propia compañía. Es sobre todo una mentalidad que busca una necesidad que aún no está cubierta y la satisface, de manera que tiene no sólo un impacto social sino que puede generar ganancias.

En México, el 45% de la población económicamente activa ve oportunidades para poner un negocio en los siguientes seis meses, pocos lograrán concretarse y tener éxito.

Para apoyar los proyectos de emprendimiento existen diferentes instancias gubernamentales, aceleradoras e incubadoras, también organizaciones que con distintos programas, buscan sobre todo apoyar a jóvenes de escasos recursos a desarrollar una cultura emprendedora.

Somos el paso cero, que consiste en sembrar a nuestros beneficiarios las posibilidades de emprender con un esquema validado de metodologías y herramientas.

Para lograr tu objetivo tienes tres frentes: la formación, la vinculación al financiamiento y la vinculación a mercados.

La primera, es justo “insertar” la idea de que emprender es posible independientemente de la edad, escolaridad o nivel socioeconómico.

En iLab contamos con un programa llamado Eureka, el cual es intensivo de 60 horas, donde no nada más ven todas las habilidades que se requieren para emprender, la misión, organización, finanzas, desarrollo de marca, todo eso, sino que trabajamos también las fortalezas que se requieren en la persona, como el liderazgo, toma de desiciones, proactividad, de detectar problemas y saberlos resolver, afrontar la incertidumbre, el trabajo colaborativo, todos esos elementos que se demandan para poder tener un emprendimiento lo más exitoso posible.

Este programa culmina en una presentación donde invitan a jueces del sector privado y presentan sus ideas de proyectos.

La cultura emprendedora es clave como agente de cambio, como visión de cómo vamos transformándonos como sociedad en cuanto a nuestras necesidades y a los cambios tecnológicos que nos hacen también transformar la manera en que consumimos, por eso pensamos que esta cultura crea también una distinción porque no necesariamente significa que la gente se haga empresaria, no importa si van a un empleo o generan su propia empresa pero van con la mentalidad de ser agentes de cambio.
La clave está en detectar una necesidad que a veces ni el propio consumidor se ha percatado de tener.

Siempre partimos de necesidades personales, de hecho tenemos un componente dentro de la formación en donde vamos explicando a los muchachos qué resolvería en su vida determinado servicio o producto, ellos mismos comienzan a ver qué les hace falta.

¿Quieres saber más a cerca de nuestro programa Eureka?
Visita el siguiente link o escríbenos al siguiente correo electrónico contacto@ilab.net

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