Emprender e innovar en un entorno retador

 A la hora de planear un nuevo proyecto de emprendimiento, es esencial no dejar de lado la innovación como un elemento fundamental a la hora de construir. 

Emprender e innovar. Dos palabras que no deberían de separarse. No importa de qué emprendimiento se trate, en cualquier rubro es posible entregarle a nuestro cliente algo nuevo y que esto nos haga únicos en el mercado.

La palabra innovación suele traernos a la cabeza algún dispositivo tecnológico o algún producto completamente nuevo, sin embargo, el término es mucho más amplio.

Innovar es encontrar nuevas maneras de hacer las cosas y de diseñar soluciones que resuelvan las necesidades de las personas. Puede ser través de un producto nuevo, de un nuevo proceso que haga más eficiente la producción o de una nueva forma de entregar valor al cliente.

El mundo al que nos vamos a enfrentar cuando termine esta pandemia necesita la existencia de diseñadores de soluciones con innovación que sean capaces de crear todo aquello que resuelva los problemas de esta “nueva normalidad” que nos espera ya. 

 

Innovación en múltiples formas

Si tienes un emprendimiento en mente o ya estás trabajando en él, conocer estas maneras de innovar va a ayudarte a generar ideas que puedan desembocar en una innovación para la industria en la que quieres incursionar.

La innovación de producto es la más común y la que se nos viene a la cabeza más fácilmente. Es crear un nuevo producto o mejorar las características de alguno ya existente en el mercado. Es lo que hizo Steve Jobs a la hora de crear la primera computadora Apple. Pero no todos tenemos por qué ser tan disruptivos. Basta con que encontremos qué puede aportar valor y que nadie ha hecho aún.

En el proceso de producción también es posible innovar. Es decir, que cualquier cosa que permita mejorar métodos de producción y que esto a su vez aumente los niveles de producción y los costos, también es considerado como innovación.  Si la introducción de una máquina nueva permite reducir el tiempo de fabricación en una compañía, se trata de una innovación de procesos.

Pero también es posible innovar en la manera en la que una empresa genera ingresos y entrega valor a sus clientes. Por ejemplo, Amazon, que en sus inicios fue un modelo completamente innovador que servía como un canal para otros minoristas, algo que no se había hecho antes, ejemplifica una guía sobre cómo introducir innovación a las organizaciones de la La Universidad del Nordeste en Boston, Massachusetts.

 

Pero, ¿por qué es importante la innovación?

 

Porque su presencia es esencial para aumentar las posibilidades de que una empresa perdure en el largo plazo.

Para seguir creciendo, las empresas necesitan flujos consistentes de nuevos productos, servicios, procesos y modelos de negocio”, sostiene la consultora global McKinsey en un compilado de textos sobre innovación.

Si bien a la hora de crear una nueva empresa es muy importante hacerlo con bases innovadoras porque esto va a aumentar sus probabilidades de supervivencia y va a generar un impacto en el entorno, cualquier negocio necesita implementarla desde sus raíces si es que quiere sobrevivir en el tiempo.

 

Emprender e innovar implica que:

 

Es probable que fracases. En cualquier tipo de emprendimiento el fracaso está latente, así que necesitas permitirte la posibilidad de equivocarte. Esta guía sostiene que para propiciar la innovación, es necesario favorecer un clima de “seguridad psicológica”. No seas tan duro contigo mismo y emprende el viaje con el temor a equivocarte a raya.

Los especialistas aseguran que equivocarse es una de las mejores maneras de aprender.

En este camino, el ensayo y error es fundamental. Muy probablemente no te salga a la primera, pero necesitas probar esas nuevas ideas lo antes posible para que sepas si funcionan o no.

Este es el espíritu de la metodología Lean, la cual se ha puesto en boga en el mundo del emprendimiento en las últimas décadas. Esta proviene originalmente del libro “The Lean Startup”, escrito por Eric Ries, el cual vino a revolucionar la manera de hacer negocios. Si antes hacías un plan de negocios y te preparabas teóricamente para emprender, la metodología Lean consiste en experimentar antes que en planear y en considerar lo que tus potenciales clientes pueden decirte sobre lo que estás haciendo.

Se trata de hacer un prototipo –un mínimo producto o servicio viable– y empezar a probarlo.

Por supuesto, innovar implica correr un riesgo. Pero vale la pena si consideras que esto puede incrementar tus posibilidades de permanecer en el mercado a largo plazo y no fracasar en este camino.

El mundo al que nos vamos a enfrentar cuando termine esta pandemia necesita la existencia de diseñadores de soluciones con innovación que sean capaces de crear todo aquello que resuelva los problemas de esta “nueva normalidad” que nos espera ya. 

No esperes y conviértete en un innovador. Nosotros podemos ayudarte. Consulta nuestros workshops online para negocios, tenemos uno especialmente centrado en innovación para emprender.

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