La vida después del ThinkCamp

Por: Alejandro Valdés, egresado de la Generación 14 del ThinkCamp.

iLab

Consultora en innovación que transforma ideas en soluciones con impacto positivo.
Jun 30, 2019

Por: Alejandro Valdés

Muchas cosas pasaron después de que tomé el ThinkCamp en iLab. Aprendí nuevas metodologías, desaprendí estructuras tradicionales de pensamiento y mis paradigmas cambiaron tanto que cada día identifico nuevos problemas y oportunidades a los que me gustaría darles una solución utilizando las tecnologías emergentes. Tal es el caso de mi actual emprendimiento, Preemar Soluciones Acuícolas.

Inicié el ThinkCamp en septiembre del 2017. No tenía idea de que ahí encontraría a mis dos socios y crearíamos una startup enfocada en desarrollar tecnología innovadora para la acuicultura, industria de la cual conocía casi nada. Durante las 14 semanas del ThinkCamp, identificamos que esta industria tiene pérdidas de miles de millones de dólares debido a problemas con la calidad del agua. A partir de ello, fuimos trabajando junto con los acuicultores para desarrollar un sistema de monitoreo del agua en tiempo real que les permita prevenir enfermedades en sus cultivos e incrementar su producción.

Al finalizar el ThinkCamp, nos enfrentábamos al hecho de que el 75% de los emprendimientos en México fracasan en los primeros dos años de vida. Esto hizo que, después de llevar el ritmo tan intenso que exigía iLab, nos detuvimos un poco para platicar entre nosotros y asegurarnos de estar totalmente comprometidos con llevar nuestra solución al mercado. Al día siguiente, estábamos entrando en el mundo de las startups con un prototipo, un modelo de negocio validado y, lo más importante, un equipo multidisciplinario 100% comprometido.

A partir de entonces hemos enfrentado varios obstáculos que la mayoría de las startups encuentra, siendo la falta de financiamiento el que más he escuchado. Sin embargo, me he dado cuenta de que la falta de financiamiento es un síntoma de un problema más grande: no ofrecer el producto que el mercado demanda. Esto lo hemos notado a medida que hemos pivoteado nuestro sistema. Al principio, obtener inversión era algo muy cercano a lo imposible, pero, a medida que hemos adaptado nuestra solución a las necesidades del mercado, hemos conseguido reunir fondos suficientes para continuar trabajando. Primero hay que crear algo de valor para la sociedad y el dinero viene después.

Al día de hoy, estamos a pocos meses de lanzar nuestro sistema al mercado en México y Chile. Hemos hecho alianzas con actores clave de la industria acuícola y el ecosistema emprendedor, hemos recibido 6 premios y reconocimientos nacionales e internacionales y obtenido más de 1.5 millones de pesos en financiamiento. Estos logros son resultado de tener siempre presente las necesidades del cliente y trabajar junto con ellos sobre la solución, pivoteando cuando sea necesario. No hay que enamorarse del producto que quieres desarrollar, sino del problema que buscas resolver.

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